Alternativas para reconstruir los pezones tras un cáncer de mama mediante un tatuaje

Tatuaje reconstrucción cáncer de mama

El tatuaje se presenta como una posible opción

 

Actualmente en Cataluña la seguridad social cubre la reconstrucción del pezón y la areola con piel extirpada de la ingle, que es más oscura que la del resto del cuerpo y así puede imitar la de una areola. Pero muchas mujeres no quieren volver a ser operadas y buscan nuevas alternativas. Una opción alternativa es ir a alguna clínica privada y hacerse una reconstrucción a partir de la micropigmentación. Es una técnica similar a la de los tatuajes convencionales, si bien la micropigmentación se aplica a una capa muy superficial de la piel, de modo que cada dos o tres años hay que repasarlo para que no se borre. El objetivo de los profesionales de la salud que usan esta técnica es hacer un pezón lo más parecido posible al que la mujer todavía conserva o, en caso de que no le quede ninguno, hacer dos iguales y muy naturales.

 

Tatuaje, ¿una nueva opción?

 

Pero desde el pasado otoño, inspirados por Vinnie Myers –un tatuador de Baltimore que tatúa los pezones y areolas de las mujeres que han tenido un cáncer de mama–, algunos tatuadores presentaron en la Barcelona Tatto Expo esta nueva aplicación del tatuaje convencional. En esa exposición, Mariló Fernández, miembro de la Unión Nacional de Tatuadores y Anilladors Profesionales (UNTAP), impartió unos seminarios para formar más tatuadores en esta técnica. Considera que los tatuadores pueden hacer un trabajo mejor que la que hacen los profesionales de la salud con la micropigmentación, porque ellos son artistas, y como artistas tienen más técnica de dibujo y pueden conseguir una reconstrucción más realista, hasta el punto que consiguen que parezca un pezón de tres dimensiones.

Asimismo, explica que los tatuadores disponen de más pigmentos que los esteticistas que reconstruyen a partir de la micropigmentación, por lo que pueden plasmar con más exactitud los colores del pezón de la mujer. En Barcelona, ​​Manuel Sierra, formado por Mariló Fernández, también reconstruye pezones, aunque se queja de que la técnica todavía está poco extendida y las mujeres no tienen conocimiento de que exista. Explica que él se lo toma como un tatuaje más, aunque hay que estar mucho más formado en las técnicas realistas para conseguir hacer un pezón igual que el otro. Asimismo, dice que él no tatúa nunca sin consentimiento médico y que espera que esta técnica se vaya extendiendo poco a poco hasta que los médicos deriven sus pacientes a tatuadores profesionales, como ya ocurre en Estados Unidos con Vinnie Myers.

 

Los profesionales de la salud miran con cierto recelo la aplicación del tatuaje en la reconstrucción del pezón y la areola. La doctora Ana Torres y Conxita Clara ya hace años que trabajan juntas. En el Instituto Ana Torres reconstruyen los pechos, y Conxita Clara, que es tatuadora y esteticista, se encarga de micropigmentar el pezón y la areola. Ellas no son partidarias del tatuaje porque dicen que los tintes que se usan no están plenamente regulados por el Departamento de Salud. Además, como el tatuaje pigmenta una parte más profunda de la piel, hay riesgo de llegar a teñir los ganglios. Esto haría que en posteriores revisiones de la mujer, los ganglios teñidos se pudieran confundir con una metástasis de un melanoma. Otro riesgo es, según el doctor Vinot, cirujano plástico de la Vall d’Hebron, que quien haga el tatuaje no sea un profesional de la salud, porque entonces no sabría qué clase de implante lleva la mujer y le podría hacer más daño que bien.

Tatuarse el pecho entero, otra alternativa

La controversia sobre cuál es el mejor sistema de reconstrucción del pezón y la areola, si con piel de la ingle, con micropigmentación o con tatuaje, se va extendiendo. Pero una cosa es clara: todas las técnicas pretenden que la mujer se pueda recuperar psicológicamente del cáncer, que la ‘superviviente’ del cáncer de mama se pueda mirar en el espejo y que continúe sintiendo una mujer. Y es por ello, para poderse sentirse bien consigo mismas y hacer desaparecer las cicatrices de los pechos que les recuerdan, día tras día, lo que tuvieron que pasar, que algunas mujeres optan por tatuarse los pechos enteros. Es decir, en vez de hacerse un pezón, deciden hacerselo de flores o dibujos diversos para tapar las cicatrices.

La semana pasada, The Guardian explicaba el caso de Liz Howley, de setenta y tres años, a quien en 2006 le hicieron una mastectomía y después no se podía mirar en el espejo ni se sentía bien desnuda junto a su marido: se encontraba fea y las cicatrices le recordaban de cuando en cuando todo el sufrimiento que había pasado. Es por eso que cuando vio un programa de tatuajes en la televisión, pensó que quizás hacerse unos tatuajes le podría cambiar la vida. Entonces habló con su médico, que enseguida le dijo que sí, buscó una tatuadora y se tatuó flores en el pecho para tapar las cicatrices. Nunca le había pasado por la cabeza de hacerse un tatuaje, y menos a esa edad, pero dice que eso le ha permitido volver a mirarse en el espejo. Y volver a sentirse una mujer.

Breve historia del tatuaje

tatuaje blanco y negro

Técnicas utilizadas para tatuar

La técnica de extender pigmentos bajo la piel no ha cambiado mucho a lo largo de la historia. La esencia siempre es la misma: la aplicación correcta del pigmento, la correcta penetración de la piel, la profundidad adecuada, evitar cicatrices, etc. Las culturas primitivas ya habían desarrollado algún tipo de impresiones en la piel mucho antes de que los occidentales aprendieran este arte. Por ejemplo, los indios inuits suturaban los dibujos en la piel con una aguja e hilo teñido con color de pigmentos minerales.

Otras técnicas dividen la piel en áreas mediante cortes preliminares, y estas áreas eran rellenadas con figuras o haciendo líneas y curvas con una piedra afilada para formar complejas figuras de hileras de puntos, espirales y otras formas.

En Indonesia, la gente sigue utilizando un complicado juego de agujas fabricadas con marfil y hueso, que son puestas en la punta de un palito de madera, formando un pequeño abanico. El artista sujeta este abanico contra la piel del tatuado y con un martillo golpea rápidamente el bastoncillo, introduciendo el pigmento bajo la piel.

Los japoneses utilizan un método mucho más sofisticado, aunque similar al de los indonesios, utilizando una multitud de bastoncillos diferentes con muchas agujas llamadas tebori.La Electric Tattoing Machine fue patentada por Samuel O’Reilly en 1891, y supuso un cambio definitivo en el mundo del tatuaje occidental. Estaba basada en diseños menos eficientes diseñados para presos.

Uso de los Tatuajes alrededor del mundo

¿Que motivos impulsan a la gente a sufrir durante horas o meses, bajo riesgos de infecciones para conseguir un tatuaje? Los tatuajes son una marca de victoria o derrota, de felicidad o tristeza; o pueden ser parte de un ritual acompañado con mantras, canciones y danzas. Alternativamente, pueden expresar placer, sadismo, tortura o superstición. Una función del tatuaje es el camuflaje. En los trópicos, las tribus caníbales o cazadores de cabezas están familiarizados con los tatuajes y los realizan de forma magnífica. En una jungla, estar bien camuflado es realmente cuestión de supervivencia.

Los tatuajes de motivos religiosos son para las personas que se quieren ganar una plaza en el cielo demuestran su devoción con estas pigmentaciones, mientras que en la India y el Tíbet los tatuajes pueden ayudar a una persona a superar los periodos difíciles de la vida.

Probablemente, el tatuaje más conocido es el que forma parte de un ritual de iniciación. Está presente en cualquier parte del mundo, e indica la transición de una fase de la vida a otra, de chico a hombre, de joven a mujer, madre o cualquier tipo de cambio, religioso, social o de otra índole.
Pero los tatuajes también pueden servir como vacuna, o simplemente como medicación. Los bereberes y los samoanos, por ejemplo, los usan contra el reumatismo. Desde Egipto y el sur de África nos llegan tatuajes contra el “mal de ojo”, el dolor de cabeza y otros tipos de dolores. Los indios inuits y los indios norteamericanos cubren la piel con signos protectores contra el desastre.

Tatuajes cuerpo completo

Otro motivo para tatuarse es el deseo de parecer más temible y causar miedo al enemigo durante el combate. En combates físicos, los tatuajes pueden provocar distracciones mínimas al adversario, que pueden ser suficientes para marcar la diferencia. En este sentido los utilizan la Yakuza, los Vodka Dones y otros grupos mafiosos.

En Occidente siempre ha existido la creencia de que los tatuajes eran exclusivos de la gente de menor nivel social, pero en las últimas décadas se ha convertido en una moda al ver como cada vez más los personajes famosos están tatuados y aparecen mostrándolos , orgullosos, en los medios de comunicación. Los tatuajes hoy en día son también una forma de protesta y de libertad, pues recuerdan cada día el motivo de la lucha que los ha motivado, expresando la libertad de espíritu en la prisión del cuerpo. En el mundo consumista actual se paga por cualquier cosa, y el tatuaje no es ninguna excepción. En consecuencia, el “negocio” del tatuaje se mueve en dos corrientes importantes y complementarias: los locales-estudios y las convenciones. Estas se celebran casi cada día en alguna parte del mundo.

Cuando los tatuajes pierden el sentido

Los tatuajes no siempre son para toda la vida. Según un estudio publicado el año pasado en el British Journal of Dermatology, cada vez son más las personas que deciden eliminarse los dibujos o las palabras que, tiempo atrás, decidieron grabarse en la piel. En concreto, un 37% de la gente tatuada se arrepiente después de 10 años y opta por hacer desaparecer la tinta del cuerpo. Ahora bien, este proceso no es ni rápido, ni agradable, ni barato. “Para borrar totalmente un tatuaje no se puede tener prisa. El periodo de tiempo necesario es aproximadamente de unos dos años “, explica la doctora Montserrat Planas, de la Clínica Planas.

La única manera de hacer desaparecer la tinta sin lesionar la piel es utilizar un láser llamado Q-Switched. Esta herramienta aplica una gran cantidad de luz en fracciones de nanosegundos, de modo que la tinta queda fragmentada en partículas muy pequeñas que luego absorbe el cuerpo. Sin embargo, entre sesión y sesión deben pasar al menos seis semanas para que el cuerpo expulse la tinta. “La mayoría de gente busca la inmediatez y quiere empezar de inmediato, pero hay que tener en cuenta que es un tratamiento largo”, señala Planas, que apunta a que, en promedio, se necesitan entre seis y ocho sesiones para eliminar totalmente el dibujo. La doctora también explica: “A veces, personas que se acaban de tatuar vienen a la clínica porque no les gusta cómo les ha quedado, pero hay que esperar al menos seis meses para comenzar el tratamiento. Además, se trata de un proceso “doloroso pero soportable” y, en la mayoría de los casos, el precio supera el coste de hacerse el tatuaje.

Tatuaje de mujer color en brazo

Dibujos que pasan de moda

Desde personas que se han grabado el nombre de su pareja y han dejado la relación hasta imágenes que pasan de moda, errores visibles o símbolos que pierden el sentido, los motivos que empujan a alguien a quitarse un tatuaje son diversos. Hay muchos casos de personas que quieren trabajar en los cuerpos oficiales o en empresas donde no se acepta gente con tatuajes. Asimismo, también hay aficionados de los tatuajes que “llevan todo el cuerpo grabado y deciden eliminar uno para ponerse otro”. Por su parte, la doctora Raquel Andrés, del Instituto de Dermatología Avanzada (Iderma) de la Clínica Dexeus, explica que se ha encontrado con muchos casos de personas que se tatuaron de jóvenes y, cuando llegan a la treintena, deciden deshacerse de la tinta. “Algunos se tatuaron cuando eran adolescentes para enfadar a sus padres o por influencia. A la hora de tener hijos les da vergüenza el dibujo y optan por eliminarlo “, detalla Andreu.

En cualquier caso, hay muchos factores que influyen en el tratamiento. “Los tatuajes en las partes del cuerpo donde la piel es más delgada, como los tobillos o las muñecas, son más fáciles de eliminar porque el pigmento es más superficial”, precisa Andrés. El tipo de tinta que se haya utilizado, el estrato cutáneo donde se haya aplicado y los colores también afectan los resultados del tratamiento, ya que, según Andreu, “los grabados con tinta negra resultan más fáciles de quitar, mientras que los dibujos con muchos colores son complicados”. Otro de los factores a tener en cuenta es el color de la piel: cuanto más oscura sea, más dificultades habrá para que el tatuaje desaparezca. Con todo, la doctora de Iderma especifica que “el láser no es una goma de borrar” y que “a veces la piel queda como antes, pero otras veces también puede dejar un pequeño rastro o una sombra”

Tatuaje tribal espalda

Tatuajes de famosos con errores ortográficos o sin sentido

Los famosos también se equivocan, y algunos tatuajes los delatan. Es el caso, por ejemplo, del futbolista del Atlético de Madrid Fernando Torres, que lleva una palabra en élfico tatuada en el brazo izquierdo. En teoría, el dibujo representa el nombre del deportista en la lengua ideada por Tolkien, pero los que saben leer élfico comprobarán que el deportista se hizo un lío con este idioma ficticio. En realidad, el tatuaje pone Frennado.

Ahora bien, él no es el único que ha caído en la trampa de los idiomas desconocidos. La cantante Rihanna se hizo dibujar en la nuca las palabras flor rebelde en francés. A pesar de que el tatuaje no tiene ninguna falta de ortografía, sí hay una gramatical. En lugar de escribir fleur rebelle, la cantante de Barbados cambió el orden del adjetivo, siguiendo las normas del inglés en vez de guiarse por las del francés. El resultado es, cuando menos, extraño: rebelle fleur.

Otro cantante con un tatuaje erróneo es Justin Bieber, que lleva sobre el pecho una serie de números romanos sin sentido. En un principio, Bieber quería escribirse el año de nacimiento de su madre, en 1976 (que en números romanos sería MCMLXXVI), pero el dibujo terminó bastante diferente. El cantante se tatuó los números por separado (es decir, las letras I, IX, VII y V), siguiendo el método de lectura arábigo. Y, sin embargo, hay un error en el tatuaje, ya que se traduciría como 1975, y no 1976.

De todos los famosos, quien se lleva la palma es Kiko Rivera. En febrero del año pasado, el hijo de Paquirri e Isabel Pantoja se grabó en el brazo todo un párrafo cargado de frases de ánimos y superación, pero se le olvidaron los acentos y las comas. En colgar la foto del tatuaje en las redes sociales, numerosos internautas criticaron a diestro y siniestro e incluso modificaron la imagen para reírse. Rivera cerró el tema pidiendo que “al que no le guste que no mire”.

 

Simbología de los tatuajes en las diferentes tribus

Tatuajes maories brazo

Desde los comienzos de la edad de piedra hasta nuestros días, las tradiciones y simbologías de los tatuajes han sido temas apasionantes a lo largo de la historia.

Hallazgo de los primeros tatuajes

En 1991 se halló en un glaciar a un cazador del periodo neolítico; esta persona tenía las rodillas y espalda tatuadas. Antes de que se produjera el descubrimiento de la momia del cazador, la sacerdotisa egipcia Amunet adoradora de Hathor, fue la persona tatuada más antigua que se conocía. Esta sacerdotisa vivió en Tebas alrededor del 2000 a.C., sus tatuajes, tenían diseños muy parecidos o los de la momia del cazador, eran lineales y sencillos con diseños de puntos y rayas. En la cueva prehistórica de Aurignac se hallaron pequeños huesos afilados que se creen que pudieron haber sido utilizados para tatuar.

Los antiguos pobladores de la Polinesia llegaron a ser los primeros en grabarse tatuajes en la piel. Esta tribu se tatuaba de tal forma que no dejaba un trozo desnudo en su cuerpo. Es la Polinesia sin duda el lugar que posee la reputación del tatuaje más artístico en el mundo antiguo, caracteristicos por sus imágenes geométricas. De hecho el término “tatuaje” (tatoo en inglés, pronunciado tatú) tiene un origen polinesio. Más concreto la palabra polinesia “ta” que significa golpear o en la expresión “tau-tau” utilizada para hablar del impacto entre dos huesos.

Tatuajes maories brazos y pies

El estilo Moko Maorí de , por ejemplo, fue un tatuaje tribal que servía para identificar a cada uno de los individuos y sus estatus dentro de un grupo. Hacía a la persona única e inconfundible. Cuanto más difícil fuese el diseño del tatuaje mayor era el ascenso en su rango social. Se tatuaban completamente desde la cabeza a los pies, esto comenzaba a los 8 años de edad siendo un proceso lento y doloroso; los tatuajes se renovaban y embellecían a lo largo de sus vidas.

Los maoríes pensaban que gracias a sus tatuajes podían atrapar la energía cósmica. Si al morir no tenías tatuajes protectores la hechicera se comería tus ojos, de esta forma el alma quedaría ciega y no podría encontrar el camino a la inmortalidad.

En las Islas Marquesas tenían la costumbre de pensar que una persona que no llevara tatuajes era algo fuera de lo común e incluso lo consideraban estúpido. Tenía un fuerte significado sexual. Las mujeres se tatuaban las orejas y los dedos de las manos con finísimos dibujos junto con símbolos obscenos sobre la vulva. En cambio los hombres se tatuaban todo el cuerpo, la lengua, los parpados, la nariz y el cuero cabelludo. Para ellos también tenía un significado religioso y mágico creían que la piel tatuada sería una armadura que los protegería tanto física como espiritualmente. Cuando alguno de estos hombres fallecía, sus mujeres arrancaban su piel, ya que el guardián del paraíso detestaba los tatuajes. Sin trazas de tatuaje, su alma se purificaba, podía enterrarse su cadáver en tierra consagrada, y su alma podía acceder al paraíso.

¿Qué es realmente un tatuaje?

tatuaje de calavera brazo

La palabra tatuaje proviene de la palabra “tatau” que en samoano significa marcar o golpear dos veces. Pero finalmente se incorporó a través de la palabra francesa “tatouage”.

Los tatuajes los encontramos en humanos y en animales, pero con motivos diferentes. El tatuaje se ha practicado desde tiempos inmemoriales en Japón, Nueva Zelanda, China, África, etc. El más antiguo está fechado en una sacerdotisa del antiguo Egipto, unos 2.000 años a. C.

Los tatuajes tienen varias utilidades: identificación, decoración estética, cosmética, religión, brujería, etc

Un tatuaje se realiza haciendo una herida en las capas profundas de la piel, que se rellenan de tinta; concretamente en la dermis.

Partes de la piel

La piel constituye una membrana gruesa, resistente y flexible que en el adulto llega a tener una superficie aproximada de entre 1’5 m2 y 2 m2. Se compone de tres capas de tejidos diferenciados:

La epidermis: la más externa

La dermis: la del medio

La hipodermis: la más profunda

 

Partes de la piel

 

La dermis tiene un grosor 20 ó 30 veces menor que la epidermis. Se encuentran los pelos y las uñas, y glándulas sebáceas y sudoríparas, los vasos sanguíneos y los nervios. Realiza una función protectora, ya que protagoniza la segunda línea de defensa contra los traumatismos, y constituye un depósito de agua, sangre y electrolitos.

Está formada por dos capas:

  1. Dermis superior. Es la zona más superficial donde encontramos receptores de presión o tacto (corpúsculos de Meissner).
  1. Dermis profunda. Da resistencia y elasticidad a la piel. Contiene fibras musculares que ayudan a la erección de los pelos.

El hecho de que los tatuajes sean prácticamente permanentes es debido a que las células de la dermis son muy estables, y no se renuevan constantemente como las células de la epidermis. También es debido a que los humanos tenemos un sistema inmunológico, que hace que la tinta sea fagocitada (“comida”) permanentemente por macrófagos (células inmunológicas). Estos macrófagos se activan como respuesta inmune, proveniente del sistema circulatorio, y llegando a la dermis, donde envuelve las gotas de tinta, y las almacenarán permanentemente. Por otra parte, se activarán los ganglios linfáticos regionales, que darán lugar a una respuesta inflamatoria (calor, hinchazón de la zona tatuada).

Macrófago microscopio

 

En resumen, un tatuaje no es más que la acumulación de millones y millones de macrófagos llenos de tinta, inmóviles casi permanentemente; ya que al contener sustancias ajenas y desconocidas no se moverán.

Es por este motivo, junto con la calidad de la tinta, que con el paso de los años los tatuajes perdurarán, ya que ésta está hecha de productos químicos derivados del petróleo, no biodegradables. Los macrófagos la mantendrán en su interior y no podrán destruirla, ni sacarla del organismo.

 

En el caso de tintas de baja calidad, hechas de materiales naturales y biodegradables, estos macrófagos podrán degradarse y expulsarlas del cuerpo.

 

Por otra parte, los pseudo tatuajes son otro mundo, ya que consisten en la aplicación de pigmentos sobre la superficie más externa de la piel. Normalmente se usa henna que es un pigmento vegetal rojizo, que se puede mezclar con otros elementos para cambiar el color.